Estas últimas semanas no he escrito nada porque…

…he oído muchas tonterías durante la campaña electoral y no quiero escribir posts partidistas.

…por culpa de las elecciones, hay huelga de la EMT y llego a casa a las tantas.

…mis jefes me tratan como una ignorante aunque sean ellos los que se adornan con expresiones como “concretizar” (en lugar de concretar), “tensionar” (por tensar) y “entendible” (por inteligible).

…mis compañeros de trabajo me echan en cara que aún viva en casa de mis padres, no tenga planes de boda con mi novio y no tenga ganas de hijos.

…he descubierto cuánta gente me tiene envidia por parecer (y sentirme) mucho más joven de lo que soy.

…estoy harta de que haya tanto macarra con puestos de poder.

…nos hemos olvidado de expresiones tan necesarias como, “buenos días”, “por favor”, “gracias” y “perdone”.

…no puedo soportar ver a señoras de cierta edad vestidas como adolescentes.

…la moda de esta nueva temporada me queda muy mal.

…no quiero despotricar contra todo y contra todos.

…no quiero parecer borde.