Primero, para quien no sepa qué es un modernillo o un gafapasta, me he tomado la molestia de poner sendos enlaces a la frikipedia. Si miráis detenidamente la información que se muestra en ambos enlaces y lo comparáis con los contenidos de mi modesto blog, podréis comprobar que tenemos algunos puntos en
común.
Tengo que confesar que me gustan Franz Ferdinand, OK GO, The Killers y Bloc Party, que me encantan los cacharritos de diseño y que me vuelve loca la moda como a cualquier modernillo-tipo. Y también que me gusta el buen cine en versión original y que me pasarÃa el dÃa en la FNAC buscando grandes éxitos de los 60, 70 y 80 como los gafapastas.
Sin embargo, debo decir con cierto orgullo que no soy ninguna de las dos cosas. Durante la carrera, los gafapastas opinaban que mi aspecto fÃsico impedÃa mi correcto desarrollo intelectual porque, aparte de no necesitar gafas (¡sacrilegio!), estaba demasiado “buenorra” y era demasiado popular como para dedicarme a su ascética vida de nerd. Los modernillos, por su parte, no me aguantaban porque me reÃa en su cara de sus extravagancias fashionistas.
Como he dicho en el anterior párrafo, no sólo no me arrepiento de no ser una cosa ni la otra, sino que me siento afortunada de no ser lo suficientemente obvia como para entrar en una de esas dos categorÃas. Sin embargo, por su culpa he tenido que renunciar a uno de mis entretenimientos favoritos, ver cine en versión original.
A pesar de que pienso que el cine es mejor verlo en su idioma original, hace tiempo que renuncié a ir a los cines tipo Renoir o Verdi porque allà ambas razas humanoides tienen su hábitat natural.
No soporto verlos en la cola, con “El PaÃs” o “Público” debajo del brazo, mirándote de arriba a abajo con cara de suficiencia como si estuvieras invadiendo “su” terreno. No aguanto que me destripen el argumento porque ellos, por supuesto, han leÃdo antes la novela original que “es mucho mejor que la pelÃcula”. No puedo evitar irritarme al oÃrlos cuchichear durante la proyección explicándoles un aspecto técnico o histórico a su ligue de turno. No sé cómo contener mis ansias asesinas cuando me rÃo de algún gag o lloro en el momento cumbre y me miran con cara circunspecta. Intento no estrangularles cuando una vez acabada la peli se ponen a comentar los tÃtulos de crédito, de los que conocen hasta a la chica de la limpieza, cómodamente repantingados en sus asientos de pasillo no dejándome salir al WC.
Asà podrÃa seguir hasta el infinito, pero no habrÃa blog que soportase el plomo que se desprende de todas estas acciones. Sólo decir que espero que les dé por el cine doblado, que no se vuelvan a acercar por la FNAC porque no tienen su disco favorito, y que no se compren los mismos cacharritos que yo. Que no quiero acabar hecha una Jessi (“Kurtura? Ezo q é????”) ni como Michael Douglas en “Un dÃa de furia”.

18 Mayo 2008 a las 20:53
Todo esto me recuerda a cuando fui a la óptica a hacerme unas gafas nuevas y la chica me sacó unas gafas de pasta negras. Mi “NO” fue tan sonoro que creo que dejé a la pobre un poco cortada.
21 Julio 2008 a las 21:24
ummm…me recuerdas a mi en ciertos aspectos y en otros no, es como cuando los pijos de tu pueblo te dicen, has escuchao extremoduro?? que temazos, y tambien pasa con platero y un largo etc…
no suelo ver el cine subtitulado, solo las peliculas que me gustan mucho o cuando tienen un mal doblaje.
e llegado a la conclusion de que todo tiene una moda o imagen a seguir, hoy en dia hasta ser o parecer culto esta de moda, solo son personas sin personalidad, y no tampoco todo lo que te guste a ti tiene que ser correcto
22 Julio 2008 a las 06:45
Ahà le has dado. Los gafapastas se creen los “árbitros de la cultura actual” y que, necesariamente, lo que les gusta a ellos es lo correcto. Por eso me hinchan tanto las narices, jeje.
10 Febrero 2009 a las 12:58
Mira, estas en lo cierto en todo, de hecho yo me hubiese cagado aun mas en ellos. Es realmente lamentable lo de este colectivo (o colectivos). Y no solo por una cuestion de actitud, sino tambien por una cuestion de incongruencia y contradicciones.
Me explico; lo peor de todo este teatrillo social que se tienen montado no es el hecho que sean de una forma u otra, sino que ademas de ser ya despreciables por como son, por sus aires de suficiencia,intentan hacerte creer que ellos son unicos, irrepetibles, autonomos e independientes. Y esto es FALSO. Y no por que lo diga yo, sino por que son hechos contrastados.
En el fondo son esclavos de aquello que oyen, de aquello que esta dictado. Pocas veces difierenentre ellos, casi nunca ningun gafapastas es capaz de llevar una opinion distinta al resto de gafapastas. Tienen fundamentos pero no opinion. Ellos saben como argumentarte que una pelicula es buena o mala, que un libro es interesante o profundo… pero no por que lo crean sino por que o lo han leido, o alguien les ha contado o acuden a argumentos que antes habian utilizado . Y parece que detras de tanto fundamento haya una opinion subjetiva, pero en realidad, en la mayoria de casos no la hay. Y solo se encuentra un borreguismo y una pedanteria dificiles de superar. Son un rebaño, no son seres libres. Se las dan de anarquicos e intelectuales cuando no son ams que un grupo social como cualquier otro que se guia por conductas sociales, incapaces de discernir por ellos mismos sin la ayuda de los fundamentos expandidos por los periodicos que leen, por sus criticos favoritos, por sus amiguitos gafapastas y un largo etcetera.
PERO EN UNA COSA TE EQUIVOCAS Y CREEME:
En cuanto a lo de los cines. Primero cometes un gran error si dejas de ir al cine por esta pandilla de analfabetos camuflados. Segundo, entiendo perfectamente lo del Verdi, yo deje de ir por el mismo motivo, me repugnava ir ahi, no soporto un cine que se convierte simplemente por que si en un cine de culto, cuando en barceona hay muchas otras salas donde dan la misma programacion en verison original. Esa moqueta roja asquerosa que cubre la pared de años intempestivos que hace sentir tan cool a los que acuden es una muestra de que es en realidad un cine de apariencias, de postureo. Y todos los clientes sintendose especiales por el simple hecho de estar en un cine tan “guay”. Ademas es un cine caro, incomodo, con butacas pequeñas.. y ellos me dirian que esto es lo que le da esencia a la sala, pero yo, cuando voy al cine voy para ir al cine ver mi pelicula i marcharme y a poder ser que este lo mas comodo posible. Al contrario que ellos no soy nada pretensioso, no pretendo que el ir al cine sea una actividad social, sino cultural, como mucho de entretenimiento. Ellos acuden al Verdi como el que va a la discoteca de moda, y esto ya les delata, son esas contradicciones que mencionaba.
Y todo esto vieeene por que queria decirte que precisamente el Renoir Floridablanca o El Yelmo son dos cines nada pretensiosos, normales, simplemente que exhiben peliculas en version original, sin mas. Y yo percibo muchisimo la diferencia en los clientes, gente normal interesada en ver peliculas en version original sin necesidad de ser tan moderna ni de acudir a un cine que reafirme su condicion social. Yo especialmente con el Renoir Floridablanca estoy contentisimo en este aspecto. Me parece una sala sincera y nada pretensiosa. Yo que tu rectificaria y no dejaria perder la oportunidad de ver peliculas en version original por un puñado de gente que cree ser interesante y no son mas que borregos despreciables.